RAMBO Y EL CHIQUILÍN TEMEN POR SUS VIDAS TRAS AMENAZAS DE LA POLICÍA, TIJUANA BAJA CALIFORNIA.

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La situación es grave y alarmante. Rambo y el Chiquilín, integrante de la Patrulla Espiritual, denunciaron públicamente que temen por su vida luego de un reciente conflicto con elementos de la policía, a quienes señalan por presuntas amenazas y posibles represalias.

En un video difundido en redes sociales, ambos pidieron apoyo urgente a la ciudadanía, solicitando que, si llegan a ser detenidos, las personas graben, tomen fotografías y documenten todo, como una forma de protección ante cualquier abuso.

“Si nos ven detenidos, por favor graben todo. No sabemos qué pueda pasar”, expresaron con evidente miedo y desesperación.

La realidad en Tijuana es cada vez más cruda.

Hoy, muchos ciudadanos aseguran sentir más temor de la policía que de los delincuentes, ante señalamientos constantes de extorsiones, abuso de poder, intimidaciones y maltrato por parte de algunos elementos que deberían garantizar la seguridad.

Para una parte de la población, el uniforme ha dejado de representar protección y se ha convertido en símbolo de riesgo e incertidumbre, donde una detención puede significar algo más que una revisión de rutina.

México vive una crisis profunda de confianza en sus instituciones.
Los ciudadanos ya no se sienten respaldados por la autoridad y recurren a las redes sociales como única defensa, buscando testigos antes que justicia.

Este caso no es aislado.
Es un reflejo de un país donde exigir justicia puede costar caro y donde quienes alzan la voz temen represalias de aquellos que juraron protegerlos.

El llamado es claro:
Las autoridades deben responder, investigar y garantizar la integridad de quienes hoy dicen tener miedo, porque el silencio y la omisión también matan.

Que se sepa, que se vea y que no se calle.

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